LUJÁN, Argentina (AP) — El tigre se encuentra sedado sobre la parte trasera de una camioneta en un antiguo zoológico de la ciudad argentina de Luján mientras es revisado por varios especialistas en bienestar animal. Luego, el grupo alza la lona con el felino y a pulso lo traslada hasta una caja de transporte, donde es colocado con suavidad.
Dentro de ese contenedor especial al que ingresó el viernes, el enorme felino emprenderá un largo viaje hasta un santuario de Sudáfrica. El animal forma parte de un contingente de 30 tigres y leones rescatados del ex zoológico argentino que partirá el lunes hacia sus nuevos hogares; 15 irán a tierras africanas y el resto será enviado a otro santuario similar en Estados Unidos.
Esta treintena de tigres y leones dejará para siempre los pequeños recintos de hormigón en los que estuvieron confinados en ese establecimiento situado a unos 70 kilómetros al noroeste de Buenos Aires. El predio fue cerrado por las autoridades argentinas en 2020 debido a sus deficientes condiciones para el bienestar animal.
En una ambiciosa iniciativa a nivel mundial, la organización internacional Four Paws inició el viernes los preparativos para este gran traslado de animales.
Luciana D'Abramo, directora de programas de Four Paws, resaltó a The Associated Press que este es "uno de los operativos más grandes" de reubicación de felinos a nivel mundial. "Estamos poniéndolo todo para que salga lo mejor posible y que podamos celebrar que 30 vidas han mejorado gracias a todo el esfuerzo".
Tras recibir la autorización veterinaria definitiva, los animales serán trasladados en aviones de carga y en las bodegas de aviones de pasajeros. Nueve tigres y seis leones irán al santuario de Lionsrock, en Sudáfrica, que es gestionado por Four Paws. Esta organización se ha asociado a su vez con The Wild Animal Sanctuary, en Colorado, Estados Unidos, para reubicar a los otros ocho tigres y siete leones.
Previamente los felinos fueron sometidos a evaluaciones veterinarias en noviembre de 2025 que sentaron las bases para la misión de rescate.
El zoológico de Luján, que era privado, se hizo famoso por permitir el contacto cercano entre los visitantes y los grandes felinos. Desde que fue cerrado, los animales permanecieron en el recinto durante años en un entorno que estaba muy lejos de satisfacer sus necesidades básicas.
En 2025, Four Paws firmó un acuerdo con el gobierno argentino para poner fin a la tenencia privada y al comercio de grandes felinos en el país, así como para encontrar una solución a largo plazo para animales del ex zoológico.
"En 2020, cuando se cerró este lugar había alrededor de 200 grandes felinos. Cuando vinimos por primera vez en 2023 a tratar de buscar una solución, quedaban 112. Y cuando finalmente volvimos a ofrecer ayuda y se nos dejó tomar este espacio quedaban 62, así que eso ya demuestra el nivel de hacinamiento y las condiciones en las que estos animales han vivido", relató D'Abramo.
Comenzó una tarea para mejorar las condiciones de animales con enfermedades o que no caminaban adecuadamente por sobrepeso, falta de músculo o mala alimentación. Y los cuidadores que habían trabajado durante años allí fueron entrenados con otros códigos de bienestar animal.
En febrero pasado, dos osos y una tigresa fueron llevados a santuarios de Bulgaria y Holanda, respectivamente, abriendo paso al actual proyecto de reubicación de los grandes felinos.
Los animales saldrán desde el aeropuerto internacional de las afueras de Buenos Aires. Los que se dirigen a Estados Unidos lo harán a través de Chile; en tanto, nueve de los tigres que van a Sudáfrica harán escala en Frankfurt y los otros seis viajarán vía Ámsterdam. Desde Johannesburgo, donde confluirán, les quedarán cuatro horas de transporte terrestre en camiones hasta llegar al santuario Lionsrock. Viajarán despiertos en sus cajas y con estrictas medidas de seguridad.
Muchos de los tigres y leones fueron entrenados para ingresar en las cajas voluntariamente. "Es el escenario ideal porque no hay necesidad de anestesiarlos; entran, ya conocen el espacio, están cómodos", apuntó D'Abramo. En otros casos los felinos reciben una sedación de corta duración para ser instalados en esos recintos.
Ese fue el caso de dos tigres de algo más de diez años de edad que nacieron en el antiguo zoológico y el viernes fueron acomodados en sus jaulas de transporte. Su destino es Lionrock.
En ese enorme predio africano, los espacios para los grandes felinos se extienden a lo largo de 60 hectáreas. Actualmente, 80 animales los habitan.
Entre los tigres y leones que serán reubicados en ambos santuarios hay grupos familiares y compañeros de toda la vida que permanecerán juntos. En sus nuevos alojamientos recibirán cuidados para enfermedades dentales y renales, complicaciones asociadas a la extirpación de las garras y lesiones mal curadas.
D'Abramo explicó que en los santuarios no hay reproducción de animales —están castrados— y no existe ningún contacto entre visitantes o cuidadores con los grandes felinos. Por otro lado, aunque los animales siguen en cautiverio, los grandes espacios que habitan les permiten elegir estar visibles o esconderse.
La organización apuesta a reubicar a los más de veinte felinos que quedarán en Luján.
Para hacerlo, Four Paws necesita tiempo y "encontrar la solución que sea la mejor para cada uno", dijo D'Abramo. Una posibilidad, acotó, es encontrar un espacio en Argentina "que pueda volverse un ejemplo" de bienestar animal.